Cada año, entre junio y septiembre, miles de ballenas jorobadas migran desde la Antártida hasta las aguas cálidas de la costa de Manabí para reproducirse y criar a sus ballenatos. Si te hospedas en Ayampe, tienes uno de los mejores espectáculos naturales del Pacífico prácticamente en la puerta de casa.
¿Cuándo es la temporada de ballenas en Ecuador?
La temporada oficial va de principios de junio a finales de septiembre. Los meses de julio y agosto suelen concentrar la mayor actividad: saltos completos, golpes de aleta y grupos de madres con crías nadando cerca de los botes. Si tu viaje es flexible, apunta a esas semanas.
Los tours salen de Puerto López, a 20 minutos
La gran mayoría de las salidas parten del malecón de Puerto López, un pueblo pesquero a solo 17 km al norte de Ayampe (unos 20 minutos por la Ruta del Spondylus). Los operadores locales trabajan con guías certificados y botes autorizados por el Parque Nacional Machalilla, que regula la distancia de observación para proteger a los animales.
Muchos tours combinan el avistamiento con una visita a la Isla de la Plata, apodada la “Galápagos de los pobres”: piqueros de patas azules, fragatas y senderos con vistas al océano en una sola salida de día completo.
Cómo es la experiencia
Las salidas suelen ser en la mañana, cuando el mar está más calmado. Ver a un animal de 30 toneladas suspenderse en el aire a pocos metros del bote es de esas cosas que no se olvidan — y es una actividad perfectamente apta para familias con niños.
Consejos prácticos
- Reserva con anticipación en julio y agosto, especialmente los fines de semana y feriados.
- Lleva protector solar, gorra, cámara y una chaqueta ligera impermeable — el viento en el mar engaña.
- Si eres propenso al mareo, toma la pastilla 30–60 minutos antes de zarpar.
- Elige operadores autorizados que respeten las distancias de observación del parque.
¿Dónde alojarse para ver ballenas?
Ayampe es la base ideal: más tranquilo que Puerto López y Montañita, con la playa a pasos y a 20 minutos del malecón de donde salen los botes. En temporada de ballenas incluso es común divisarlas desde la orilla mientras atardece.